Aprovechando que esta semana mis sobrinos prepararon slime en el campamento de verano les pedí que me explicasen sus recetas secretas y la verdad es que me ha sorprendido la soltura que tienen a la hora de mezclar los componentes y la paciencia que tienen para conseguir la textura que les gusta.
Cómo hacer slime casero
Slime casero paso a paso
Aunque a mi me da bastante grima esta especie de plastilina blandita se que a los niños les encanta y que es el juego por excelencia para los días de lluvia que toca quedarse en casa. Hace unos años te contábamos cómo hacer pasta de sal, por si te apetece echarle un ojo.
Desde que este «juguete infantil» desestresante se puso de moda han saltado varias alarmas porque al estar muchas horas en contacto con piel mientras juegan con él puede generar reacciones o quemaduras si usamos productos tóxicos como el bórax.
Es importante que los niños estén bajo supervisión mientras lo fabrican y cuando juegan con él si tienen menos de 6-7 años. A continuación te dejo dos opciones.
Slime con maicena
Necesitaremos un bol, una cuchara para remover, un vaso de agua tibia, maicena y el colorante alimenticio que más te guste. Primero ponemos el agua en el bol, lo mezclamos bien con el colorante y vamos añadiendo la maicena poco a poco hasta que consigamos la textura que más nos guste.
En ese momento ya puedes ponerte a amasar con las manos y ya tendrás la masa elástica para jugar. Este es ideal para niños más pequeños porque aunque se lo lleven a la boca no hay ningún peligro.
Slime con detergente
Otra opción para preparar slime en casa sin usar productos tóxicos es con detergente líquido de la lavadora, cola blanca, un vaso de agua tibia y colorante alimenticio. Lo primero es mezclar la cola con el colorante hasta conseguir el color deseado. Luego, añadimos el agua y un poco de detergente y removemos bien. Si queda líquido añadimos más cola y si queda espeso añadimos agua con detergente.
Espero que pongas en práctica estas «recetas» con los peques y paséis una tarde divertida sin necesidad de recurrir a las pantallas y vídeojuegos.